Ayalde·Munabe avanza en su camino hacia el Bachillerato Internacional
En Ayalde·Munabe seguimos dando pasos en un proyecto que refuerza nuestra manera de entender la educación. Actualmente somos un colegio de categoría solicitante para el Programa de la Escuela Primaria (PEP) y el Programa de los Años Intermedios (PAI) del Bachillerato Internacional (IB), un camino que nos permitirá incorporarnos a una red internacional de colegios comprometidos con esta metodología.
Durante los dos últimos cursos hemos completado una primera etapa fundamental: la formación de todo el profesorado y la incorporación progresiva de la metodología del IB en las aulas. En estos momentos nos encontramos en la fase de consulta, un paso clave dentro del proceso de autorización.
Los siguientes hitos serán la visita oficial de autorización —prevista para el segundo trimestre del curso 2026-2027 en el caso del PEP— y, una vez superada esta evaluación, la autorización como Colegio del Mundo del IB.
¿Por qué apostamos por el IB?
Respetando plenamente el carácter propio y el proyecto educativo de Ayalde·Munabe, el IB aporta un marco pedagógico común que sistematiza, aporta coherencia y fortalece las prácticas de innovación educativa que el colegio desarrolla desde hace décadas. No transforma nuestra identidad, sino que impulsa y da unidad a una manera de educar que siempre ha situado a la persona en el centro.
¿Qué es el IB?
El Bachillerato Internacional es un modelo educativo reconocido en todo el mundo que promueve el desarrollo académico, personal y social de los alumnos. Su objetivo es formar personas con pensamiento crítico, mentalidad internacional, abiertas al aprendizaje permanente, comprometidas con los demás y capaces de contribuir positivamente a la sociedad.
Esta visión conecta de forma natural con el proyecto educativo de Ayalde·Munabe. Desde nuestros inicios entendemos la educación como una formación integral de la persona, en la que el desarrollo intelectual camina unido a la educación del carácter, el cultivo de las virtudes, el espíritu de servicio y el acompañamiento personal de cada alumno.
Por eso, el IB no supone un cambio de rumbo, sino una oportunidad para enriquecer y fortalecer un modelo educativo que ya pone a la persona en el centro.
Aunque el proceso de autorización continúa, muchos de los principios del IB ya forman parte del día a día del colegio. Esta evolución supone un paso más en nuestro compromiso con una educación de excelencia que acompaña a cada alumno para que desarrolle plenamente sus capacidades y contribuya, con libertad y sentido de servicio, a mejorar la sociedad.